MENSAJE MENSUAL

Hace casi 2000 años, Jesucristo culminó Su vida mortal perfecta al llevar a cabo Su Expiación por la humanidad.

Este es el acontecimiento más importante en toda la historia de la humanidad. La creación del mundo y la caída del hombre fueron precursores necesarios de este acontecimiento. Sin embargo, sin la expiación de Jesucristo “todo el género humano inevitablemente perecería; sí, todos están endurecidos; sí, todos están caídos y están perdidos, y han de perecer”. Con la expiación de Jesucristo, todos nosotros podemos ser llenos de esperanza, ser redimidos, ser hallados y ser bienvenidos de nuevo a Su presencia. Somos hallados cuando aceptamos Su don y Le seguimos.

La vida y la expiación de Jesucristo son una expresión de Su amor y del amor de nuestro Padre Celestial. Al considerar Su don para nosotros en esta temporada de Pascua, considere nuevas maneras en que usted y su familia pueden “Ir y Hacer” al recordar, conmemorar, celebrar y compartir Su amor.

Jonathan Pond
Stake Presidency First Counselor  
Appleton Wisconsin Stake